Los ataques de spear phishing son más discretos, más personalizados y, a menudo, más peligrosos que el phishing clásico.
Gracias a las simulaciones específicas que pongo en marcha, sus empleados aprenden a reconocer los intentos sofisticados que se dirigen directamente a su función o su papel en la organización.

¿Qué es el spear phishing?
El spear phishing es una forma avanzada de phishing que se dirige a una persona o grupo específico utilizando información real: proyectos internos, interacciones recientes, socios, herramientas utilizadas...
El objetivo: maximizar la credibilidad del mensaje y animar al usuario a actuar sin desconfiar.
Estos ataques suelen estar dirigidos a:
- la dirección,
- los equipos financieros,
- recursos humanos,
- los servicios que tienen acceso a datos sensibles.
¿Por qué simular un ataque de spear phishing?
- Para entrenar a los empleados a detectar ataques altamente personalizados.
- Para reducir los riesgos relacionados con el fraude al presidente, las transferencias falsas o las usurpaciones selectivas.
- Para evaluar la sensibilidad de determinados puestos de responsabilidad.
- Para reforzar los reflejos necesarios ante ataques «demasiado creíbles como para ser ignorados».

¿Cómo funciono?
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1. Creo escenarios personalizados.
Utilizo modelos inspirados en casos reales e información contextual para diseñar ataques creíbles y adaptados a los roles objetivo.
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2. Me dirijo a grupos específicos.
Dirección, RR. HH., finanzas, compras... Me adapto a la realidad de su organización y a los riesgos asociados a cada departamento.
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3. Implemento las simulaciones de forma realista.
Los envíos se planifican para imitar intercambios internos, notificaciones profesionales o socios conocidos.
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4. Analizo las reacciones en detalle.
Apertura, clic, descarga, respuesta... ¡
Mido con precisión los comportamientos para detectar los puntos débiles. -
5. Acompaño inmediatamente a los usuarios afectados.
En caso de mala acción, explico qué hizo que el ataque fuera creíble, qué debería haber alertado y qué reflejos aplicar.
Las buenas prácticas
esenciales
- Verificar sistemáticamente las solicitudes sensibles, incluso si provienen de un contacto conocido.
- Desconfíe de los mensajes que impliquen urgencia, confidencialidad o presión.
- Nunca valide una transferencia sin pasar por un segundo canal.
- Estar atento ante archivos compartidos inesperados o solicitudes de conexión.
- Notificar cualquier duda a través del Botón de Alerta de Phishing (BAP).










