Los hechos
Uno de los oleoductos de combustible más grandes de Estados Unidos, Colonial Pipeline, que conecta gasolineras, refinerías y aeropuertos del este del país, ha sufrido recientemente un ciberataque a gran escala.
El ataque
La empresa se vio obligada a apagar todos sus sistemas tras este ataque digital. Afirma haber contratado a un equipo de ciberseguridad para investigar y descubrir la naturaleza del ataque. Parece tratarse se trate deun ransomware, según el comunicado revelado por la marca.
La Casa Blanca se ha involucrado: junto con Colonial Pipeline, el presidente Joe Biden y su gobierno aseguran que se están esforzando por causar las menores molestias posibles.
« Es un esfuerzo constante […] Trabajamos en estrecha colaboración con la empresa, el Estado y los responsables locales para garantizar que reanuden sus actividades normales lo antes posible y que no se produzcan interrupciones en el suministro. », declaró la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Gina Raimondo, en la CBS.
Colonial Pipeline ha logrado reiniciar parte de sus máquinas. Pero no puede pronunciarse sobre una fecha de vuelta a la normalidad de los sistemas completos.
«No volveremos a poner en marcha nuestro sistema completo hasta que consideremos que es seguro hacerlo, con el visto bueno de las autoridades federales», precisa la enseña.
Las consecuencias
Comienza a notarse una posible escasez de combustible en la región atlántico medio.
Andy Lipow, especialista en el mercado petrolero y presidente de la consultora Lipow Oil Associates, declaró a la AFP :
«El impacto dependerá de cuánto tiempo dure. El oleoducto suministra productos refinados cada cinco días».
La decisión fatídica
Joseph Blount, director de Colonial Pipeline, declara haber pagado el rescate exigido por los hackers: una cantidad de 4,4 millones de dólares.
«Sé que fue una decisión muy controvertida […] Admito que no me sentía cómodo viendo cómo se evaporaba el dinero y se destinaba a esas personas […] Pero era lo mejor para el país», , declaró al Wall Street Journal.
Según la policía estadounidense, el grupo de ciberdelincuentes DarkSide sería el responsable de este ataque.
Por lo general, las organizaciones pagan el rescate en bitcoins. Sin embargo, el director de Colonial Pipeline no ha confirmado esta información.
Añade que, tras la puesta en marcha de las máquinas, las obras de restauración continuarán durante meses. Su coste: decenas de millones de dólares. (fuente: La Tribune)
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