Desde 2018,Bélgica se enfrenta a los ciberdelincuentes.
De hecho, se están llevando a cabo múltiples ciberataques contra varias empresas del país. Ataques de todo tipo: fraude al presidente, denegación de servicio, ataques de phishing, ransomware...
La primera ministra indica que en 2019 se han registrado tres veces más denuncias de ciberincidentes que en 2018. En un mes, Bélgica registra alrededor de 8000 denuncias de posibles casos de phishing al día.
Tomemos como ejemplo el ataque a Picanol: la empresa fue víctima de un ransomware, es decir, un software malicioso. Este secuestra y cifra los datos de la red de la organización infectada y bloquea los archivos contenidos en su ordenador. Por último, los ciberdelincuentes piden un rescate a cambio de una clave de descifrado.
Esta famosa clave nunca se suele facilitar. Los atacantes la utilizan principalmente para piratear tus datos bancarios y robarte tu dinero.
Una vez bloqueada la planta de Picanol, los empleados se vieron en situación de desempleo técnico durante varios días debido a la paralización del sistema (véase el artículode L'Echo).
Este es también el caso de la fábrica de Zaventem de la empresa Asco, que también ha sido atacada por un ransomware. Los ciberatacantes siempre saben a quién atacar, ya que se trata de la fábrica más grande del grupo.
Según La voix du Nord, este ataque también habría afectado a sitios web del grupo en Estados Unidos, Canadá y Alemania.
Según Tendances Trend, Bélgica es uno de los países occidentales más afectados por los ciberdelincuentes.















