Los ciberataques son muy frecuentes hoy en día, especialmente los el ransomware, conocido como «software de rescate» en español.
Este ataque consiste, al igual que sus homólogos cibernéticos, en suplantar los datos personales de los equipos infectados.
Se trata, por lo tanto, de un software oculto en un correo electrónico malicioso que, una vez abierto, cifra sus datos y bloquea el acceso a ellos. Los ciberdelincuentes exigen un rescate en criptomoneda a cambio de descifrar sus datos, lo que da nombre a este tipo de ataque.
Últimamente se han producido varios ataques importantes, empezando por el ransomware GandCrab.
Su principal característica es que exige rescates en Dash, una criptomoneda lanzada en 2014. Por lo general, la mayoría de los programas de ransomware exigen bitcoins como moneda de cambio.
El asunto del mensaje puede ser cualquier cosa, con el fin de ampliar al máximo el abanico de posibles clics. Pueden ser amenazas relacionadas con la posesión de información dudosa obtenida en sus motores de búsqueda, promesas de ganancias económicas, declaraciones de amor y muchas otras cosas... A los delincuentes no les falta imaginación.
Si su ordenador ha sido afectado por el ransomware GandCrab, es posible que la herramienta «Bitdefender» pueda contrarrestar el ataque y permitirle recuperar sus datos.
Sin embargo, los desarrolladores de estos programas de rescate también son muy reactivos y crean rápidamente nuevas versiones de sus programas contra las que Bitdefender y otros no saben cómo contraatacar.
Las posibilidades siguen siendo escasas, pero vale la pena intentarlo.
El ransomware GandCrab: ¿el fin de una pesadilla?
De hecho, los autores del ransomware GandCrab habrían declarado en un foro: «Todas las cosas buenas tienen su fin», tras anunciar que se iban a tomar un «merecido» descanso. Así, afirman haber ganado más de 150 millones de dólares gracias a su software, una fortuna repartida entre«diferentes esferas de negocios legales, tanto en la vida real como en Internet [...]».
Sin embargo, Brian Krebs continuó su investigación y reveló que cada vez hay más pruebas que sugieren que el equipo de GandCrab se habría escondido tras nuevos nombres como «Revil», «Sodin» y «Sodinokibi». Solo queda esperar que las fuerzas del orden logren descubrir su verdadera identidad...
















